Y pues esto viene al caso xq... en una miniplática que tuve hace rato con una amiga, se mencionó precisamente eso, la intensidad. No solamente la intensidad con la que haces las cosas, la intensidad con la que deseas algo, la intensidad con la que piensas una idea, la intensidad con la que te mueves por la vida; NO, me refiero en este caso a la intensidad que reside dentro de cada uno de nosotros y que nos hace simplemente ser o no ser INTENSOS (y va así con mayúsculas, precisamente para que noten la intensidad de la palabra).
Es que no soy quien para criticar a nadie, ya sea en su forma de pensar o su forma de actuar. Y no soy quien, precisamente xq hace ya años que me di cuenta que yo mismo soy un "intenso". Primero les aclaro (a modo de breve glosario) el significado de esta palabra en este post: un(a) intenso(a), es aquel que vive la vida en un nivel de apego, comprensión, cariño, enojo, rencor y hasta amor, totalmente diferente de los demás. Digamos que para hacer más comprensible el concepto... digamos que a alguien "normal" lo chingas hasta hartarlo y te da un golpe; intenta hacer lo mismo con alguien intenso y puedes llegar a verte un día en la penosa situación de suplicarle de rodillas que no jale el gatillo del rifle con el que está apuntándote directamente a la cabeza.
Y no es que los intensos estemos locos (digo, aparte tmbn tomen en cuenta que hay niveles de intensidad), sino que vivimos la vida dándole más énfasis a muchas situaciones que a los demás no les provocarían ni la mitad de las sensaciones que a nosotros.
Bueno, y aterrizando un poco este tema en mi mismo... creo que no muchas veces (pero si una que otra), mis amigos más cercanos me han visto intensear con una u otra situación. A pesar de que si me considero intenso xq luego le doy más importancia a cosas que tal vez no deberían tenerla, mi grado de intensidad no llega tampoco muy lejos. Sumado a esto, mi autocontrol ha ido creciendo más y más de un buen rato para acá, lo cual hace que pueda yo pasar como una persona normalita la mayor parte del tiempo jajaja. Y es que ahí es donde creo yo que radica el problema de que seas una persona intensa... el control!
Si tu intensidad te controla por completo hasta el punto en que, no hay poder humano que la controle a ella... pues si, eres un intenso que debería estar yendo a terapia por lo menos una vez a la semana. (énfasis en "por lo menos").
Si logras controlar tu intensidad caaaaaasi siempre y solamente se te escapan cosas que de verdad son lo suficientemente grandes como para que hasta los "no-intensos" entiendan que te pongas como pinche energúmeno... de todas formas no creo que te cayera mal la terapia jajaja, pero pues sigue ejercitando tu autocontrol y no creo que llegues a matar a nadie en tu vida.
El punto es: no por ser intenso las personas dejan de interesarse en ti. El problema es que si las demás personas piensan en ti, muestran cariño y hasta se preocupan por ti, bien podrías tu hacer el intento (a menos que de vdd necesites ayuda, que pasa seguido) de controlar tus sentimientos y ayudar a los demás a quererte de una forma más natural. Piensa en que "quererte" no significa forsozamente PREOCUPARSE por ti. Piensa en que los demás están ahí, junto a ti, por el simple hecho de que te quieren, y si no lo están, pues piensa también que por más que tu quieras a alguien, eso no ata a la persona para que te quiera también a ti.
Bueno, ya me puse a intensear con esto, así que mejor me despido y pues ya, fin.